16.10.17

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Por Diego Gómez R.
Ilustración: Renatta Arias


Título desconocido. Renatta Arias
Título desconocido. Renatta Arias

No sabes cuántas veces tantas líneas te he dedicado…
Cuántas noches despierto asoleado,
después de con tu delicado cariño haber soñado.

Es triste en verdad,
que esta sea la realidad,
viviendo contigo en mi recuerdo,
deseando una pesadilla sea esto,
empapada mi mano está de mi frente su humedad,
el sudor que la recorre es frío,
por recordar este vil desavío
de lo que es sin a tu lado despertar.

No sabes cuántas veces,
me he imagino de ti robando un beso,
te enfadases, y al instante sonrojarte,
pues recuerdas cuan linda he dicho que te ves haciendo eso,
y esa tu perfecta, hermosa y más bella curva:
tu sonrisa,
medio llegase a evocar un rayo de sol,
tan bella y fresca como una brisa
(casi diría que mi alma cura),
justo antes de besarme y aproximarme a tu pecho.

No tienes idea, y quizá nunca lo sabrás,
de cuantas cartas a tu ventana he mandado,
con una golondrina mi corazón en la carta te fue llevado,
y aquella avecilla volvía con su corazón hecho trizas,
y el mío por sus lágrimas mojado.

Han pasado las horas,
los años,
las vidas,
ya no estás,
mis manos, mis pies lastimados
no entienden por qué en volver demoras.

Sin embargo, no quiero que creas,
que todo esto es por ti,
¡Oh no, mi altar al cielo!
Es por los días que se han marchado,
las sonrisas que han marchitado,
las vidas que han pasado,
el eón que esperé llegarte a encontrar,
y el puerto del que fui echado;
claro, es un hecho que estas líneas no son para ti,
¡Oh, mi altar!

Para ti son mis ojos,
mi corazón maltrecho e inmortal,
mi piel ya hecha despojos,
y todo eso que llega a dejar de importar.

Van varias vidas
— ¿o eran minutos? —,
que versos y cartas a ti he quemado,
pues sólo serían palabras,
trazos quizá con un compás,
besos y lágrimas se han secado,
y el pasar de la lluvia se los ha llevado.
y la vida rueda,
y el camino sigue,
y el dique los ha separado,
no sin antes dejarme marcado,
el mapa ahora ilegible con el que a mi altar he llegado.


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